Desde el PRO impulsan un proyecto para incorporar conocimientos sobre biotecnología, agricultura de precisión, manejo de datos y economía circular.
El diputado nacional del PRO Javier Sánchez Wrba presentó un proyecto para incorporar contenidos vinculados con la agrotecnología en la currícula de las escuelas secundarias de todo el país, con el objetivo de reducir la distancia entre el sistema educativo y el mundo productivo.
La iniciativa fue elaborada junto con la Fundación Barbechando, Fundación Flor y CREA y propone que los contenidos sean incorporados de manera transversal a las materias existentes, sin crear necesariamente una asignatura específica.
Según explicó el legislador, el programa podría incluir conocimientos sobre biotecnología, agricultura de precisión, manejo de datos, recursos renovables y economía circular, además de otros aspectos relacionados con la producción agropecuaria y su creciente incorporación de tecnología.

“Buscamos achicar la brecha que hoy existe entre la educación y el mundo productivo”, señaló Sánchez Wrba, quien destacó además el peso del complejo agroindustrial en la economía argentina y el desconocimiento que, a su entender, existe entre los jóvenes sobre las oportunidades laborales y profesionales que ofrece el sector.
En el programa Agroindustria en foco de Eco Medios AM1220, el diputado planteó que la propuesta no debería limitarse a las escuelas agrotécnicas, sino alcanzar a todos los colegios secundarios, de manera que los estudiantes puedan conocer las características y oportunidades de la actividad agropecuaria aun cuando no tengan una vinculación directa con el sector.
La iniciativa también contempla una perspectiva federal. Sánchez Wrba sostuvo que los contenidos deberían ser discutidos en el Consejo Federal de Educación y adaptarse a la matriz productiva de cada provincia, dado que son las jurisdicciones las que tienen competencia sobre la definición de las currículas.
“No queremos un enlatado que intentemos imponer desde el Congreso”, explicó el legislador, y señaló que el contenido debería contemplar las particularidades productivas de cada región.
El proyecto toma como referencia, entre otros antecedentes, el modelo educativo alemán y su vinculación entre formación técnica, producción e industria. El objetivo es que los estudiantes puedan incorporar conocimientos sobre el funcionamiento de las cadenas agroindustriales y, al mismo tiempo, acercarse a las nuevas tecnologías que están transformando la producción.
Sánchez Wrba consideró que incluso conocimientos básicos sobre el sector —como conocer los ciclos de siembra y cosecha de los principales cultivos— deberían formar parte de la formación general de los estudiantes en un país con una fuerte participación del complejo agroindustrial en sus exportaciones.
