Agricultura 

La sequía recorta 8 mill/tn de maíz y 5 mill/tn a la soja

La Bolsa de Comercio de Rosario publicó hoy un informe con importantes correciones a sus estimaciones de cosecha de maíz y soja como consecuencia de la prolongada sequía y las altas temperaturas.

La BCR remarcó que ya van casi 30 días sin milímetros significativos que den auxilio a los cultivos: el maíz sigue sufriendo dos golpes de calor que se han sucedido con apenas una semana de respiro en medio.

El combo es de temperaturas extremas, baja humedad relativa, días de vientos continuos, una humedad relativa de 10 a 15% y una radiación con valores de watts también extremos son algunas de las variables que se han alineado para poner al maíz de primera contra las cuerdas ya que han predominado en la etapa crítica del cultivo.

El resultado de todo esto es que respecto a lo que se esperaba en diciembre, un escenario que con cierta normalidad hacía posible alcanzar 56.000.000 de toneladas, la primera estimación maicera para argentina es de 48.000.000 de toneladas.

El ajuste mensual ha sido muy fuerte: el descuento es de 14%, remarcó la BCR. Este año se sembró más, pero habrá menos maíz: el rinde cae 10 quintales respecto a 2021.

Efectivamente el cereal ocupó este año  8 % más de superficie que en el ciclo anterior, la primera estimación hecha sobre la evolución de los cuadros muestra que habrá 4 mill/tn menos hace un año atrás. El guarismo tiene en cuenta un total de 7,96 M de ha sembradas (600.000 ha más) y 1,23 Mt que no podrán ser cosechadas para grano comercial.

El ambiente de baja productividad deja muy lejos 82 quintales del año pasado: el rinde promedio de la estimación nacional del cultivo de maíz 2021/2022 arroja 71,3 qq/ha.

La posibilidad de sostener la producción del maíz argentino dependerá de las lluvias y el desarrollo que logren alcanzar los maíces de las siembras tardías.

Soja

Los retrasos y la severa falta de agua que han sufrido las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos ponen en duda si podrán sembrarse las 300.000 ha que están pendientes de una siembra total de 16,2 M de ha.

Si bien hay expectativas por los pronósticos que señalan lluvias para este nuevo fin de semana, las siembras estarán sujetas a la cantidad de milímetros, ya que por el grado de desecamiento alcanzado son pocos los lotes que aún tienen posibilidades.

La condición de la soja en Argentina va de buena a mala, como se observa en muchas zonas del centro este de Buenos Aires, sur y centro de Santa Fe, Entre Ríos y centro y norte cordobés.

El estrés hídrico de diciembre ha frenado el crecimiento, produciendo aborto de flores, quemado de hojas, muerte de plántulas en las áreas más afectadas y comienza a haber abandono de cuadros. Es alta la preocupación por lo que puede pasar en las próximas semanas. De darse un importante cambio pluvial durante los próximos dos meses sería posible alcanzar mejores productividades y revertir el sombrío panorama que hoy envuelve al ciclo 2021/22.

En estas condiciones los rindes se verán resentidos, y si bien es prematuro efectuar una estimación, se descartan los escenarios de alta productividad que hasta hace poco hacían posible pensar en una campaña de 48 Mt. Las condiciones de desecamiento y estrés termo hídrico han sido tan graves en los últimos 30 días que se descarta también la posibilidad de un escenario de normalidad y rindes promedios, lo que arrojaría un horizonte productivo de 45 Mt y se trabaja ahora con una proyección de 40 Mt. Sea que no se concreten las siembras pendientes y/o aumente la cantidad de hectáreas que no valga la pena trillar, estaríamos ante una posible área de cosecha de 15,4 a 15,6 M de ha y un rinde nacional más cercano a los 26 qq/ha que a los casi 29 quintales de promedio de los últimos 5 años de producción de soja en Argentina.

Entradas relacionadas