Institucionales 

Intervención sin freno

Una vez más el Gobierno insiste con la teoría de intervenir en los mercados agropecuarios con el objetivo de abaratar los precios de los alimentos, en vez de enfrentar los problemas reales que generan una alta inflación.

Al respecto, hoy el Secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, volvió a mencionar de medidas para el mercado de la carne vacuna, el maíz y el trigo, tres de los principales productos agropecuarios y a los que el titular de la cartera agropecuaria, Julián Domínguez definió como “bienes culturales”. Mientras tanto el campo, sigue rechazando todo tipo de medidas que derive en un freno de la inversión y no promueva el crecimiento de la producción.

Esta mañana en declaraciones a El Destape, tras la presentación del nuevo programa de Precios Cuidados para 1.321 productos, Feletti comentó que resta “el armado del fideicomiso de trigo, maíz y ver cómo implementamos estos siete cortes que no se pueden exportar para que se comercialice del modo más masivo posible como ocurrió en las fiestas con los cinco cortes que estaban protegidos”.

Las declaraciones demuestran que el funcionario avanza con una idea que es rechazada por el sector agropecuario, pero que son similares a las que implementó en tiempos del kirchnerismo, el exsecretario Guillermo Moreno, que fueron políticas para abaratar los precios de ciertos alimentos al consumidor, pero a costa de subsidios internos de la propia cadena productiva.

Con el fideicomiso, el Gobierno propone mediante los aportes del sector de los exportadores de cereales, que seguramente serán descontados del precio al productor, compensar a molinos y avícolas por la suba de los precios internacionales del trigo y el maíz. ¿Para qué? Para que los altos precios de esos granos no impacten luego en la provisión al mercado interno de ciertos alimentos básicos.

La idea sería subsidiar el trigo necesario para elaborar las bolsas de 25 kilos de la harina de trigo triple cero, los paquetes de 1 kilo de ese mismo alimento, y los fideos secos en paquetes de 500 gramos. También la iniciativa quiere compensar el maíz necesario para producir el pollo entero refrigerado o congelado con o sin vísceras que se vende para consumo interno. Peor no incluye otros alimentos que utilizan ese grano, como la polenta, la carne bovina proveniente de corrales de engorde o la carne de cerdo.La Mesa de Enlace se ha pronunciado en contra de las medidas de intervención en los mercados que promueve el Gobierno. La Mesa de Enlace se ha pronunciado en contra de las medidas de intervención en los mercados que promueve el Gobierno.

Al respecto, los integrantes de las mesas intersectoriales de trigo y maíz solicitaron que se resuelva el problema inflacionario, que según sostienen excede al precio del maíz o del trigo, ya que los mismos estuvieron siempre por debajo del ritmo inflacionario durante todo el 2021. Además, recordaron que es limitada la incidencia de ambos cereales en los precios finales al consumidor, que en el caso del trigo tiene una incidencia del 13% en el precio final del pan. Por tal motivo, señalaron que cualquier mecanismo de compensación “no va a generar beneficios para el consumidor nacional”.

Además, los integrantes del Consejo Agroindustrial aseguraron que no están relacionados con las medidas que aplica el Gobierno y que son rechazadas por los sectores de la producción. “No se ha participado en las mesas de trabajo sobre las regulaciones de exportación para la carne bovina ni tampoco en las propuestas del gobierno de constituir fideicomisos para productos derivados del trigo y del maíz. Nos hemos expresado en múltiples ocasiones, de manera clara y concreta en contra de cualquier tipo de restricción a las exportaciones, ya que consideramos que son el factor principal de generación de divisas y creación de empleo que ayudará a nuestro país a salir de la crisis y mejorar los índices de calidad de vida de nuestros compatriotas”, dijeron días atrás en un comunicado.

Carne vacuna

En torno al mercado de la carne vacuna, el Secretario de Comercio Interior dijo que también insistirá para “ver cómo implementamos estos siete cortes que no se pueden exportar para que se comercialicen del modo más masivo posible como ocurrió en las fiestas”. Durante las últimas fiestas de fin de año se promovió un acuerdo con el sector privado para que el kilo de asado se comercialice al público a 500 pesos, cuando en la carnicería tuvo un costo de 850 pesos.

Hay que recordar que las nuevas restricciones a la exportación de carne vacuna contempla la prohibición para comercializar al mundo de los siete cortes parrilleros que mayor demanda tienen en el mercado interno. Se trata del asado, el vacío, el matambre, la tapa de asado, la nalga, la paleta y la falda. Por lo tanto, Feletti adelantó que buscará prorrogar el programa de cortes vacunos a precios accesibles en las diferentes cadenas de supermercados.

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