Presentaron un recurso de protección contra 6 organismos a los que acusan de no actuar de manera coordinada para controlar las jaurías. Acusan ataques con casi 5000 ovejas.
El problema de los perros asilvestrados en Tiera del Fuego volvió a ser noticia, luego de que un grupo de productores ganaderos de la parte chilena de la isla decidió recurrir a la Justicia ante la continuidad de los ataques contra los rodeos ovinos.
Los productores sostienen que el problema dejó de ser una serie de episodios aislados y se convirtió en una amenaza permanente para la producción, mientras cuestionan la falta de una respuesta efectiva y coordinada por parte de los organismos responsables.
El reclamo fue presentado ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas contra las municipalidades de Porvenir, Timaukel y Primavera, la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Magallanes, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Los ganaderos acusan a estos organismos de incurrir en una “omisión ilegal y arbitraria” al no ejercer de manera eficaz las competencias que les corresponden para enfrentar el avance de las jaurías.
La Corte de Apelaciones declaró admisible el recurso el 17 de julio, por lo que ahora los organismos denunciados deberán presentar sus informes y antecedentes. La admisibilidad no implica todavía una resolución sobre el fondo del reclamo, pero permite que la acción judicial continúe su trámite.
Según los antecedentes presentados por los productores y datos del SAG, entre 2012 y 2025 se registraron 170 denuncias por ataques de animales carnívoros al ganado en la Región de Magallanes. En ese período fueron afectados cerca de 4.950 animales y más del 80% de los daños fueron atribuidos a perros asilvestrados.

La situación se agravó durante junio de este año. En el sector costero de Porvenir, jaurías atacaron y mataron a más de 60 ovejas madres preñadas. Días después, en la Estancia Espolón, en la comuna de Primavera, fueron encontrados 29 ovinos muertos y posteriormente otros 14 animales afectados.
Para los productores, el impacto no se limita a los animales muertos. Los ataques también generan pérdidas productivas por animales heridos, pérdida de vientres, menor producción de lana y carne y dificultades para sostener la actividad en establecimientos de grandes extensiones.
Uno de los establecimientos involucrados en el reclamo informó pérdidas de entre 650 y 1.900 animales por año durante los últimos 14 o 15 años, mientras otro productor señaló que pierde en promedio 120 vientres y 90 corderos por año, además de producción de lana.
Qué reclaman los productores
Según publicó El Magallanico, el planteo judicial no apunta únicamente a un organismo ni pide una acción aislada contra los perros. Los ganaderos reclaman que las distintas autoridades utilicen de manera efectiva y coordinada las herramientas que ya tienen disponibles.
A los municipios les cuestionan la falta de aplicación y fiscalización de las normas de tenencia responsable de mascotas, además de reclamar programas de identificación, registro, esterilización y control de perros sueltos, tanto en las zonas urbanas como rurales.
También cuestionan la falta de intervención de las autoridades sanitarias frente al riesgo que representan las jaurías para las personas y el ganado, particularmente por enfermedades zoonóticas como la hidatidosis.
En tanto, al SAG y al SBAP les reclaman que actúen dentro de sus competencias para proteger tanto a la producción ganadera como a la fauna silvestre afectada por estos animales. El recurso aclara que el objetivo no es establecer un mecanismo de exterminio, sino lograr que las autoridades adopten medidas concretas de control.
