La Anac eliminó restricciones para operaciones rurales con drones y aeronaves livianas. Los cambios apuntan a facilitar tareas de monitoreo, aplicaciones y trabajo aéreo.
El Gobierno argentino avanzó con una nueva desregulación del sistema aeronáutico y flexibilizó las normas para el uso de drones, aeronaves livianas y trabajo aéreo agrícola, con cambios que apuntan especialmente a simplificar operaciones rurales y reducir trámites para productores y operadores.
Las modificaciones fueron oficializadas por la Administración Nacional de Aviación Civil mediante una actualización de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil, en el marco del proceso de desregulación impulsado por el Gobierno nacional.
Uno de los puntos centrales es la flexibilización de las condiciones para operar drones en zonas rurales. Según informó el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, se eliminaron restricciones que limitaban el uso de estas aeronaves para tareas agrícolas, monitoreo de cultivos y control de establecimientos rurales.
Además, se amplió el alcance de la denominada “Categoría Abierta” para drones de ala rotativa utilizados exclusivamente en áreas rurales, eliminando límites de peso que existían hasta ahora para determinadas operaciones.
La nueva normativa también incorpora cambios en el trabajo aéreo agrícola. Entre ellos, se simplifican requisitos administrativos y operativos para productores que utilicen aeronaves propias dentro de sus establecimientos, al tiempo que se eliminan exigencias consideradas innecesarias para este tipo de actividad.
Desde el Gobierno destacaron que las modificaciones buscan adaptar la regulación a tecnologías y modalidades operativas que ya tienen un uso creciente en el agro. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, señaló que las medidas eliminan “trabas” para actividades vinculadas con producción, monitoreo y aplicaciones rurales.
Entre los cambios también se habilitan mayores posibilidades operativas para aeronaves livianas en zonas poco pobladas y sobre superficies de agua, una medida que apunta a facilitar operaciones de aviación general y vuelos rurales.
El proceso de flexibilización del uso de drones ya había tenido un antecedente en regulaciones anteriores orientadas a agilizar habilitaciones y reducir burocracia para aplicaciones agropecuarias, especialmente en tareas de fumigación, monitoreo y siembra.
Con esta actualización, el Gobierno busca profundizar la modernización normativa del sistema aeronáutico argentino y adecuar las reglas a nuevas tecnologías y esquemas operativos vinculados al agro y a la aviación civil.



