Presentaron un anteproyecto de ley para rediseñar el organismo con economía de datos y federalismo tecnológico. Apunta a debatirlo en el Congreso en las próximas semanas.
El peronismo presentó un anteproyecto de ley para reformular el rol del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con el objetivo de anticiparse a lo que considera un posible proceso de ajuste y desarticulación del organismo por parte del Gobierno nacional.
La iniciativa fue elaborada por la Secretaría de Asuntos Agrarios del PJ, que conduce Julián Domínguez, y se debatió en la sede partidaria de la calle Matheu, con participación de técnicos, extensionistas, exfuncionarios y legisladores, según publicó lanacion.com.ar. El objetivo es reunir apoyos políticos y avanzar con su tratamiento en el Congreso en las próximas semanas.
El proyecto se apoya en un documento base titulado “El Inta que la Argentina necesita”, donde se plantea un rediseño institucional alineado con los cambios tecnológicos del agro a nivel global. Allí se sostiene que el sector atraviesa una nueva etapa —vinculada a la inteligencia artificial, la biotecnología y la gestión de datos— y que el organismo debe posicionarse como articulador central de ese proceso.
Uno de los ejes principales es pasar de un modelo productivo tradicional a uno basado en agricultura de precisión, con fuerte uso de datos, sensores y automatización.
El texto propone que el campo deje de ser visto únicamente como productor de alimentos y pase a concebirse también como generador estratégico de información.
El anteproyecto plantea reforzar el rol del Inta como puente entre el sistema científico —incluyendo universidades y el Conicet— y las necesidades productivas en los territorios. La idea es consolidarlo como una plataforma de innovación abierta, capaz de adaptar tecnologías a las distintas realidades regionales.
Federalismo
Entre los cambios propuestos se destacan la creación de un esquema de “federalismo tecnológico”, una gobernanza con mayor representación de las regiones y cadenas productivas, y la incorporación de herramientas digitales para modernizar la extensión rural. También se introduce el concepto de “gobernanza de datos”, donde el organismo actuaría como administrador de la información agropecuaria.
El documento advierte que la actual estructura puede resultar lenta frente a la velocidad de los cambios tecnológicos, por lo que propone agilizar los procesos internos y los mecanismos de financiamiento. En ese marco, plantea reducir los tiempos entre el desarrollo científico y su aplicación productiva.
Además, el texto propone potenciar el organismo para reducir brechas productivas estimadas entre 30% y 40%, mejorar la trazabilidad, impulsar el uso de bioinsumos y fortalecer la inserción internacional de la agroindustria.
Según indicaron desde el espacio, se abrirá un período de dos semanas para recibir aportes antes de enviar el texto definitivo al Congreso. La intención es instalar el debate sobre el futuro del Inta y posicionar una alternativa que combine modernización tecnológica con fuerte presencia territorial, en contraste con el enfoque actual del Gobierno.
El anteproyecto también incluye una crítica directa a la política oficial al advertir que una reducción del organismo sin una estrategia clara podría derivar en una “fuga de innovación” y profundizar las desigualdades productivas entre regiones.



