Las importaciones, por su parte, mantienen una participación históricamente elevada, con volúmenes que se encuentran entre los más altos del siglo XXI.
Con el cierre del tercer trimestre de 2026, la producción porcina argentina mantiene un buen desempeño y el precio del cerdo en pie avanza, en un contexto marcado por el ingreso de importantes volúmenes de carne importada a bajos precios, según el último informe de la consultora JUL, que dirige el Ing. Zoot. Juan Uccelli.
Uno de los datos destacados es la disminución del peso promedio de faena, que durante septiembre fue inferior, por primera vez en el año, al registrado en el mismo mes de 2025. La diferencia acumulada en los primeros nueve meses llega a 1,1 kilos. Para la consultora, este comportamiento refleja una salida más rápida de los animales de las granjas, en respuesta a una demanda sostenida. La capacidad de faena se ubica actualmente en torno del 90%, muy por encima de la utilización registrada en el sector vacuno.
En el mercado internacional, el precio del cerdo en Estados Unidos registró una baja, considerada estacional, mientras que Brasil mostró una leve recuperación. En comparación con Argentina, los valores estadounidenses se encuentran 12% por debajo y los brasileños, 42%.
El Margen Bruto registró en septiembre una disminución, principalmente por el incremento de los precios de la soja y el maíz. Sin embargo, se mantiene por encima de los niveles registrados durante 2025 y del promedio acumulado en lo que va de 2026.
Las importaciones, por su parte, mantienen una participación históricamente elevada, con volúmenes que se encuentran entre los más altos del siglo XXI.

En el mercado interno, el Índice de Carne de Cerdo (ICC) aumentó en septiembre tanto en pesos como en dólares, aunque el incremento en moneda nacional fue mayor. También se observó una recuperación del precio de la carne porcina en los mostradores, mientras que la carne vacuna se mantuvo estable e incluso registró bajas en algunos cortes.
Pese a la suba de septiembre, el incremento acumulado del precio de la carne porcina continúa por debajo de la evolución del IPC y de los alimentos en general. El informe advierte, además, sobre la debilidad del consumo: el último fin de semana de septiembre registró el menor nivel de ventas de carnes del año, una señal vinculada al deterioro del poder adquisitivo de los consumidores.
Alimentación y producción
Un informe de CAENA, difundido a mediados de septiembre, estimó en 3.721.763 toneladas el consumo de alimentos balanceados destinados a la producción porcina durante 2025. El dato resulta cercano a la estimación de 3.800.401 toneladas difundida a comienzos de este año, apenas 2,1% superior.
La consultora plantea, a partir de estos números y de las toneladas de carne producidas, interrogantes sobre el índice de conversión alimenticia utilizado para el cálculo y señala como una posible explicación la existencia de animales que no estarían registrados en las estadísticas oficiales de faena.
La amenaza sanitaria
En el escenario internacional continúa siendo central la amenaza de la Peste Porcina Africana (PPA), enfermedad que provoca fuertes impactos productivos y económicos allí donde aparece y para la cual todavía no existe una vacuna efectiva de uso generalizado.
Aunque América no registra actualmente casos, la experiencia de La Española muestra las consecuencias que puede tener el ingreso de la enfermedad. El elevado número de establecimientos familiares y de traspatio existentes en distintos países del continente refuerza la necesidad de contar con sistemas de detección temprana y mecanismos eficaces para restringir rápidamente el movimiento de animales ante un eventual foco.
Con nueve meses transcurridos de 2026, el sector porcino transita otro año de crecimiento. La menor participación de la carne vacuna en el consumo abre espacio para el cerdo, que mantiene perspectivas de expansión durante los próximos años.
