De los US$14.747 millones que demandó sembrar la campaña 25/26, el 70% se apalancó en financiamiento de terceros, no productores. Dentro de ese bloque, el crédito comercial continuó a la cabeza (55%), aunque ganó participación el crédito bancario y del MAV.
Poner en marcha una campaña agrícola exige, año tras año, un fuerte adelanto de capital. Antes de que el primer grano sea cosechado, el productor ya afrontó la compra de semillas, fertilizantes y agroquímicos, sumada al costo de las labores de siembra y de las pulverizaciones.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), le puso número a la inversión de los productores agropecuarios que invirtieron nada menos que 14.747 millones de dólares para la siembra del ciclo completo, el tercer monto más alto de los últimos diez años. La cifra surge de sumar los gastos en insumos, siembra y pulverización de soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol.
El dato que se destaca es que en el ciclo 2025/26, el financiamiento en dólares fue el mayor peso, en un contexto de marcada desaceleración de la inflación y de relativa estabilidad cambiaria, comparado con la campaña 2023/24, que se se redujo la incertidumbre sobre la evolución del tipo de cambio y de los precios, lo que favoreció una mayor utilización de instrumentos denominados en moneda dura, tanto en el circuito comercial como en el bancario.
De acuerdo con las consultas realizadas por la BCR, se estima que el financiamiento de la inversión con capital propio habría rondado el 30% del total. En la campaña 2025/26, los productores habrían aportado aproximadamente US$ 4.424 millones de sus propias carteras.
Mientras que el 70% restante, unos US$ 10.323 millones, se habría financiado con fondos de terceros. Una parte de ese crédito se canalizó a través de los bancos y del Mercado Argentino de Valores (MAV) y, dentro del circuito comercial, mediante acuerdos con corredores, acopios, cooperativas, proveedores de insumos, exportadores, traders y mutuales (cooperativas)
Bancos y Mercado Argentino de Valores
Alrededor del 45% del financiamiento de terceros, aproximadamente US$ 4.609 millones, se canalizó a través de créditos bancarios y del MAV (Mercado Argentino de Valores). De acuerdo con las encuestas realizadas, los instrumentos utilizados fueron los siguientes:
- Préstamos de pago íntegro (bullet): fueron el instrumento bancario más utilizado en la campaña 2025/26, con cerca del 24% del crédito de este canal, por unos US$ 1.114 millones. En un préstamo bullet, o de pago íntegro, el productor recibe el capital al inicio de a campaña y no realiza pagos parciales durante la vida del crédito. El capital y los intereses se cancelan en un único desembolso al vencimiento del plazo acordado, adaptado al ciclo agrícola, poorque se hace un único pago con el momento de la cosecha y la comercialización, cuando el productor recupera liquidez. .
- Préstamos hipotecarios y prendarios: explicaron cerca del 20% del financiamiento de este canal (unos US$ 925 millones). Se trata de créditos respaldados por garantías reales —hipotecarios, sobre inmuebles, y prendarios, sobre bienes muebles como maquinarias y equipos—, lo que permite al productor acceder a financiamiento de mayor plazo y con tasas más competitivas que las de los créditos no garantizados.
- Descuento de cheques y pagarés: los bancos adelantan fondos por cheques y pagarés a cambio de una tasa de descuento. Estos instrumentos dieron cuenta de otro 15% del canal, por aproximadamente US$ 676 millones.
- Préstamos con convenio de tasas para la compra de insumos (plataformas): a través de distintas plataformas digitales, los productores acceden a líneas de crédito para la adquisición de insumos mediante convenios de tasa con las empresas proveedoras.
- Otras líneas bancarias y Financiamiento en el Mercado Argentino de Valores (MAV): reunieron alrededor del 12% del crédito de este canal, por unos US$ 573 millones. La categoría agrupa instrumentos de dos ámbitos. Por el lado bancario, incluye los forwards cedidos (la entidad adelanta fondos contra la cesión de contratos de venta de granos con entrega futura), la prefinanciación de exportaciones, créditos para inversiones y microcréditos. Por el lado del mercado de capitales, el MAV ofrece a los productores distintas herramientas para financiarse, donde se destacan donde se destacan los pagarés, cheques de pago y diferido y facturas de crédito electrónicas.
- Tarjetas agro: diseñadas a la medida del ciclo productivo, permiten comprar insumos y maquinaria al momento de la siembra difiriendo el pago hasta la cosecha, con vencimientos adaptados a cada cultivo. Habrían aportado el 8% del crédito de este canal, unos US$ 346 millones.
- Acuerdos en cuenta corriente: pensados para cubrir necesidades de liquidez inmediata, permiten al productor girar por encima de su saldo en cuenta corriente (sobregiro) hasta un límite pactado. Es un instrumento ágil, que representó el 7% del canal, alrededor de US$ 306 millones.
