Magnano destacó el potencial del cooperativismo para acompañar a los productores ante las nuevas exigencias de los mercados, generar escala y agregar valor.
El presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada, Lucas Magnano, aseguró que el cooperativismo mantiene una fuerte presencia entre los productores y que el escenario actual ofrece nuevas oportunidades para el sector, particularmente a partir de las nuevas tecnologías y de las mayores exigencias de los mercados.
Magnano al ser consultado por NAP sobre la fortaleza actual del movimiento cooperativo, destacó que existe “un potencial y una oportunidad como pocas veces” se han presentado.
En ese contexto, consideró que “dentro de todo el ecosistema cooperativo tenemos que generar y fabricar todas las herramientas que necesite para poder estar a la altura de las exigencias de los mercados”, especialmente aquellos que enfrentan dificultades derivadas de la escala o de la distancia respecto de los principales centros de comercialización y puertos.
Para Magnano, la escala que pueden alcanzar las cooperativas permite además avanzar en el agregado de valor y extender la participación del productor dentro de la cadena. “Tenemos que intentar llegar a las góndolas en muchos de ellos”, planteó.
El dirigente vinculó esta capacidad del cooperativismo con la trayectoria histórica del movimiento y sostuvo que, frente a una realidad marcada por cambios tecnológicos, conflictos y modificaciones en los mercados de commodities, ese modelo vuelve a adquirir relevancia.
Economías regionales
Al analizar la situación de las economías regionales -bandera que levanta Coninagro con el relevo mensual que realiza con la figura de un Semáforo para definir a las que están bien, regular o mal (con los colores verde, amarillo y rojo, respectivamente)- Magnano destacó nuevamente el papel que cumplen las cooperativas, especialmente en aquellas actividades en las que logran acercar la producción a los consumidores y capturar una mayor proporción del valor generado en la cadena.
“Muchas cooperativas están haciendo esfuerzos importantes porque, al tener la posibilidad, muchas de ellas, en esas economías regionales, de llegar a la góndola, tienen mayor captura de valor”, explicó.
Según el presidente de Coninagro, esa capacidad puede permitir que las cooperativas mejoren o “apalancen” el ingreso de los productores en momentos de dificultades.
Magnano también planteó la necesidad de ampliar los mercados de las producciones regionales. Señaló que históricamente muchas de estas actividades estuvieron orientadas principalmente al mercado interno y mencionó como ejemplo al sector vitivinícola.
“Hay cosas que no hemos hecho a lo largo del tiempo. No estoy acusando a nadie, creo que son las que tenemos que hacer de aquí hacia adelante”, sostuvo, al referirse a la necesidad de avanzar en la apertura de mercados.
El dirigente explicó que una mayor diversificación de destinos podría contribuir a descomprimir situaciones como las que atraviesan periódicamente distintas economías regionales, afectadas por factores climáticos, contracciones de la demanda o dificultades en los mercados.
En esos momentos, advirtió, la caída del consumo limita la posibilidad de trasladar los precios y puede llevar a que el productor no llegue siquiera a cubrir sus costos de producción.
“Ahí es donde creo que tenemos mucho para adelante para seguir trabajando, y tenemos que ver cómo podemos potenciarlo al productor e incentivarlo para que nos siga”, señaló.
Para afrontar esas situaciones, consideró necesario contar con cooperativas sólidas y bien administradas, con participación tanto de sus consejos como de sus asociados.
“Necesitamos que las cooperativas estén suficientemente fuertes, muy bien administradas por los consejeros, por los socios, y potenciarnos entre ambos para poder sobrellevar, sobre todo, las economías que están en crisis”, afirmó.
Magnano remarcó además el carácter federal de las economías regionales y el papel que cumplen en territorios alejados de los grandes centros urbanos.
“Generalmente, si vos te ponés todo en el mapa, están alejadas de los grandes centros urbanos, están en lugares muchas veces inhóspitos y, sin embargo, ahí hay un productor invirtiendo, hay un productor arriesgando y un productor trabajando y una cooperativa apoyando”, describió.
En ese sentido, sostuvo que es necesario profundizar ese vínculo y poner en mayor valor el aporte que realizan las cooperativas en esos territorios.
“Tenemos que seguir fortaleciendo ese tejido cooperativo para poder darle más fuerza y más valor a cada una de las producciones que realizan en el territorio sus productores”, concluyó.
Festejo
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria es una entidad de tercer grado que representa al movimiento cooperativo agropecuario argentino y reúne a federaciones y cooperativas de distintas actividades productivas y regiones del país.
Fue fundada en 1956 y desarrolló una representación de alcance federal, con participación en la defensa de los intereses de los productores cooperativizados y en el análisis de las principales problemáticas del sector agropecuario y de las economías regionales.
Durante el acto por el 70° aniversario de Coninagro, realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Magnano repasó la trayectoria de la entidad y destacó su origen y representación federal.
Ante autoridades nacionales y provinciales, integrantes de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, legisladores, productores y dirigentes del sector agropecuario, el presidente de Coninagro puso el foco en las dificultades que atraviesan actualmente las economías regionales.
Entre los principales problemas mencionó los costos elevados, las dificultades de financiamiento, la presión impositiva, la falta de infraestructura, el estado de los caminos rurales, la incertidumbre climática y las mayores exigencias de los mercados.
Al mismo tiempo, señaló que frente a esas dificultades también existen inversiones, procesos de agregado de valor y jóvenes que continúan apostando al arraigo y al futuro del cooperativismo.
Magnano reivindicó además el objetivo con el que fue creada la entidad hace 7 décadas: representar a quienes producen, generan empleo y sostienen las comunidades del interior del país.
En ese sentido, afirmó que durante estos 70 años Coninagro acompañó las transformaciones del sector agropecuario argentino manteniendo una mirada federal y ratificó el compromiso de la entidad con los productores, cooperativas y federaciones que la integran.
De cara al futuro, planteó una agenda basada en el federalismo, el diálogo y la presentación de propuestas, con el objetivo de contribuir a que producir en la Argentina continúe siendo una actividad viable, rentable y sostenible.
