Alianza Ganadera, integrada por cinco cooperativas de Santa Fe y Córdoba, se prepara para su debut en la vidriera de Expoagro.
Daniel Sadone, Gerente General de la Cooperativa Ganadera Agrícola y de Consumo Porteña, analiza el valor de la integración, la meta de comercializar 30.000 cabezas este año y la necesidad de financiamiento para consolidar el crecimiento del sector.
La ganadería argentina atraviesa un momento bisagra. Tras años de restricciones internas y una fuerte caída del stock bovino —con pérdidas cercanas al millón de cabezas en 2024 y medio millón en 2025— el mercado internacional muestra señales claras de recuperación y demanda sostenida.
En ese escenario emerge con fuerza Alianza Ganadera. Que no es solo un acuerdo comercial; es la cristalización del sexto principio cooperativo: la ayuda mutua para generar desarrollo a escala.
Conformada por la Cooperativa de Sunchales, la Cooperativa de Morteros, la Cooperativa Ganadera de Freyre, la Cooperativa de Videla y la propia Cooperativa Ganadera de Porteña, esta unión estratégica ha logrado posicionarse rápidamente en el mapa ganadero nacional.
Remates virtuales y escala comercial
«Para nosotros, la Alianza es una herramienta fundamental que nos permite prestar un servicio diferente al productor», explica Daniel Sadone. La propuesta central radica en los remates virtuales, una modalidad que optimiza costos y bienestar animal.
«El productor puede comercializar su hacienda sin moverla de su casa. Trabajamos fuertemente con la invernada, especialmente de Holando Negro, dada la fuerte impronta tambera de nuestra zona de influencia», añade.
El próximo gran hito será el 13 de marzo en Expoagro, donde la Alianza realizará su primer remate en el marco de la mayor muestra agroindustrial del país. Con una oferta centrada en terneros de entre 130 y 220 kg —la categoría más demandada— y opciones para exportación, el objetivo es ambicioso.
«Nuestra expectativa para este 2026 es comercializar unas 30.000 cabezas. Venimos haciendo un remate por mes y la meta es estabilizarnos en las 2.500 cabezas mensuales», destaca Sadone.
El regreso de la proteína animal y un mercado internacional favorable
El escenario internacional presenta vientos de cola que Argentina debe saber aprovechar. Tras años de políticas restrictivas y un clima adverso que erosionó el stock nacional (con caídas de un millón de cabezas en 2024 y medio millón en 2025), el mercado global muestra hoy una cara más amable.
Uno de los puntos más disruptivos que señala Sadone es el cambio de paradigma en el consumo global.
«Hace unos años se hablaba mucho del proyecto de carne artificial. Eso fracasó en el mundo. Hoy los mercados internacionales buscan la proteína animal; es el mejor alimento y en eso debemos trabajar», afirma con contundencia.
Este retorno a lo natural coincide con una caída del stock ganadero a nivel mundial, lo que empuja los precios al alza.
«Ayer se comercializaba a US$6,25 a nivel internacional, un valor muy bueno. Aunque el dólar interno esté frenado, el contexto para la actividad es favorable. China sigue siendo un aliado estratégico y Estados Unidos representa una oportunidad creciente, al igual que la Unión Europea», analiza el gerente.
Desafíos internos
A pesar del optimismo por la demanda externa, Sadone no esquiva los desafíos «puertas adentro» que enfrenta el productor y la industria.
La receta para el 2026 es clara: eficiencia, control de procesos y, sobre todo, un cambio en la estrategia de producción para recuperar el stock perdido.
«Tenemos que trabajar en las retenciones y en la faena de hembras. Quizás el camino sea dejar de faenar animales de 300 kg para llevarlos a los 400 kg. Hay que reinventarse”. Sin embargo, advierte que este salto productivo requiere de un acompañamiento financiero que hoy es escaso o costoso.
La inversión en «capital hacienda» se ha vuelto el desafío principal
Sadone ejemplifica: «Si el año pasado hablábamos de 500.000 pesos por ternero para entrar al negocio, hoy ese valor saltó al millón de pesos». En este sentido, el acceso al crédito con tasas razonables (lejos del 35% o 60% actual) y plazos más extensos es la pieza que falta para que el productor invierta en genética e infraestructura.
Un modelo cooperativo para aprovechar la oportunidad histórica
La ganadería argentina enfrenta un escenario internacional favorable, pero necesita organización, escala y eficiencia para capitalizarlo.
En ese contexto, Alianza Ganadera busca consolidarse como un bloque sólido del centro argentino, articulando volumen, tecnología comercial y tradición cooperativa.
El debut en Expoagro no será solo una vidriera comercial, sino una declaración estratégica: el sector tiene una oportunidad concreta y el modelo cooperativo puede ser uno de los vehículos más eficaces para transformarla en crecimiento sostenible.
Si el mercado global vuelve a apostar por la proteína animal, la pregunta ya no es si la Argentina puede aprovechar el momento, sino qué actores estarán preparados para liderarlo. Alianza Ganadera quiere ser uno de ellos.



