En el primer mes del año, el ingreso de hacienda en los corrales de engorde sigue con una tendencia alcista. De acuerdo a la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), en enero los corrales registraron una ocupación de 59,4%, que en la comparativa interanual representó un aumento de casi 4%.
La sequía en las principales regiones productivas sigue marcando el pulso del negocio en el feedlot. El panorama para el negocio ganadero sigue arrastrando los problemas que empezaron a ser visibles en el segundo semestre.
Según estimaron desde la entidad, el nivel de ocupación es alto para esta época del año y la prolongación de la sequía llevó a los feedlots a esta situación. En el caso de los corrales relevados por la CAF los que subieron su nivel de ocupación fueron los de mayor escala.
Con este mayor nivel de encierre que se registró en los últimos meses, también se buscó que la vaca se libere antes de los requerimientos nutricionales que significa el ternero en pie.
El año pasado cerró con una fuerte caída en la rentabilidad de los feedlots, que entre costos productivos e impositivos se ubicaron sobre los $42.000. En el primer informe del año, la entidad calculó que el margen negativo se ubica en una cifra similar.
Esta situación es un duro problema para quienes llevan adelante el negocio. El año pasado, los corrales de encierre vivieron una mejora en sus márgenes entre marzo y agosto, cuando lograron revertir esa tendencia de márgenes negativos. Pero el precio de la hacienda de consumo no levanta cabeza y sigue estancado -con algunos vaivenes- en el orden de los $340 por kilo.
Esta situación, sumada a las dos ediciones del “dólar soja”, fueron un escollo insalvable para la rentabilidad de los corrales.