La maquinaria agrícola sintió el golpe: la producción se desplomó 27,5% en 2026

El sector volvió a quedar entre los más castigados de la industria. La caída de la actividad enciende señales sobre inversión, empleo y demanda.

La producción de maquinaria agrícola en la Argentina cayó un 27,5% durante el primer semestre de 2026 respecto del mismo período del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato, difundido a través del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI), confirma que el sector se encuentra entre los más golpeados por la desaceleración fabril y refleja un escenario que preocupa a fabricantes, concesionarios y toda la cadena de valor del agro. La magnitud del retroceso también enciende interrogantes sobre la inversión, el empleo industrial y la evolución del mercado de bienes de capital para el campo.

La caída de la maquinaria agrícola supera ampliamente el descenso promedio registrado por la industria manufacturera en su conjunto, que durante los primeros seis meses del año retrocedió 2,2% interanual. Dentro del segmento «Maquinaria y equipo», cuya actividad mostró una baja del 19,3%, el desempeño de las fábricas vinculadas al agro fue todavía más negativo. El resultado ubica a este rubro entre los cuatro con peor desempeño industrial del país, en un contexto donde la menor actividad económica impactó de lleno sobre las decisiones de inversión y la renovación del parque de maquinaria por parte de los productores.

La maquinaria agrícola quedó entre los sectores industriales con mayores retrocesos

El informe oficial del INDEC muestra que los rubros con las mayores caídas interanuales durante el primer semestre fueron equipos de informática, televisión, comunicaciones y componentes (-37,6%), tejidos y acabado de productos textiles (-36,3%), aparatos de uso doméstico (-29%) y maquinaria agropecuaria (-27,5%). También registraron bajas importantes el calzado (-23,7%), los hilados de algodón (-21,4%), los vehículos automotores (-17,2%) y la fundición de metales (-14,1%), lo que refleja un enfriamiento generalizado en distintos segmentos de la actividad manufacturera.

En contraste, algunos sectores lograron sostener un desempeño positivo durante el mismo período. La refinación de petróleo, coque y combustible nuclear lideró el crecimiento con una suba del 10,1%, seguida por las sustancias y productos químicos (+7,9%) y los productos de tabaco (+5%). Sin embargo, esos resultados no alcanzaron para compensar la debilidad observada en ramas estratégicas como la fabricación de maquinaria agrícola, un sector estrechamente vinculado al nivel de inversión del campo y al dinamismo de las economías regionales. La evolución de los próximos meses será determinante para evaluar si la actividad logra recuperar impulso de la mano de una mayor demanda o si la retracción se consolida durante el resto del año.