Es el 8vo mes consecutivo de caída interanual: debilidad del consumo, menor inversión y creciente competencia de importaciones. El sector automotriz se desplomó 24%.
La actividad industrial argentina volvió a mostrar señales de fuerte deterioro en febrero y acumuló su octavo mes consecutivo de caída interanual, en un contexto de debilidad del consumo, menor inversión y creciente competencia de importaciones, según informó el Instituto de Estadísticas y Censos.
El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero del Indec registró una baja del 8,7% interanual, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada la caída fue del 4%, la más profunda desde marzo del año pasado.
De esta manera, el primer bimestre de 2026 cerró con una contracción acumulada del 6% frente al mismo período de 2025, confirmando un inicio de año recesivo para el sector.
El dato es aún más preocupante si se observa la serie histórica: la producción industrial se ubicó en su nivel más bajo para un mes de febrero desde que comenzó la medición en 2016, y en mínimos desde mediados de 2024 en términos desestacionalizados.
Los sectores más golpeados
La caída fue generalizada: 14 de las 16 ramas industriales registraron retrocesos, con especial impacto en los sectores más vinculados al consumo durable y la inversión.
El dato más crítico lo aportó el complejo automotor, que mostró una contracción de alrededor del 24% interanual, afectado por una menor producción de vehículos, caída en exportaciones y menor demanda interna.
En la misma línea, otros rubros clave también exhibieron fuertes bajas:
Maquinaria y equipos: caídas cercanas al 20%, con desplomes aún mayores en maquinaria agropecuaria (más del 30%)
Textil, indumentaria y calzado: retroceso del 22,6%
Electrodomésticos: caída de hasta 38%, por menor producción y mayor competencia importada
Incluso sectores más ligados al consumo masivo, como alimentos y bebidas, mostraron una retracción del 7,2% interanual, reflejando el impacto de la pérdida de poder adquisitivo.
Excepciones
En un escenario ampliamente negativo, solo algunos sectores lograron escapar a la tendencia general. La refinación de petróleo y la industria química mostraron leves mejoras, aunque insuficientes para compensar el desplome del resto del entramado industrial.
Detrás de este desempeño aparecen varios factores combinados, como caída del consumo interno; freno en la inversión; mayor apertura de importaciones; debilidad de la demanda externa; paradas y ajustes en plantas industriales.



