Ante la suba de precios minoristas que generó la devaluación del 22% y a la espera de un acuerdo con los frigoríficos, el Gobierno suspendió las exportaciones de carne vacuna durante 15 días en un intento por moderar sus aumentos en el mercado interno.
Las remarcaciones luego de los saltos del dólar oficial y el paralelo, se aceleraron con la habitual salida temporal del mercado de proveedores que esperan cierta estabilización antes de rehacer sus listas de precios.
En ese contexto, el Gobierno decidió tomar una medida muy impopular entre los productores agropecuarios, frigoríficos y toda la cadena cárnica.
Con la idea de evitar que compitan los precios internacionales con los del mercado interno, cerró la venta al exterior. Hasta el momento, por tiempo limitado.
Fuentes oficiales admitieron que habían detectado un aumento importante en los precios al consumidor. Y que el objetivo es contener los valores en los mostradores.
“La medida se tomó a la espera de un acuerdo de precios con el consorcio de frigoríficos”, detallaron cerca de Guillermo Michel, titular de la Aduana y hombre de confianza de Massa, que tomó un rol protagónico en las negociaciones de precios. “Sin acuerdo, no habrá permisos de exportación”, advirtieron.