Argumentan que de esta manera se mejorará la interacción de la oferta y a demanda impulsado la producción y la baja de los precios.
La decisión quedó plasmada en la Resolución 98 de la Secretaría de Agricultura que se publicó este martes en el Boletín Oficial y establece que esta normativa entrará en vigencia desde el 1 de enero del 2026.
“Esta medida busca eliminar restricciones que, según la experiencia de casi dos décadas, han demostrado ser ineficientes y contraproducentes para la producción ganadera”, señala en sus considerandos la resolución.
La misma señala entre sus principales argumentos que se han establecido anteriormente varias modificaciones en esta Resolución que han generado un escenario de incertidumbre normativa, afectando la previsibilidad necesaria para la planificación del ciclo productivo ganadero y restringiendo la autonomía del productor para disponer libremente de su producción conforme sus criterios técnicos y objetivos económicos.
Cabe señalar que sus últimas modificaciones, se habían establecido en el año 2019, fijando un piso de 165 kilogramos de res para los machos y de 140 kilogramos de res para las hembras, las cuales a partir del próximo año no regirán, permitiendo a los ganadores y frigoríficos entablar libremente el peso de faena más adecuado para sus propósitos.
Desde Agricultura entienden que las regulaciones vinculadas al peso mínimo exigido para la faena de animales bovinos, resultan innecesarias en el contexto actual, toda vez que los productores cuentan con los conocimientos técnicos, la experiencia y las herramientas de gestión adecuadas para determinar el momento óptimo de faena en función de sus propios objetivos productivos, comerciales y sanitarios.
“La iniciativa responde a la necesidad de dinamizar la economía y liberar el potencial de los sectores productivos del país, eliminando trabas burocráticas y fomentando un entorno propicio para la inversión, el empleo y la innovación”, subrayó el Gobierno.