Se detectó a partir de fallas de control observadas en un lote en la zona sur de la provincia de Santa Fe. El sulfentrazone, herbicida inhibidor de la protoporfirinógeno oxidasa (PPO), es una herramienta central del manejo de malezas de hoja ancha en numerosos planteos.
A nivel global, A. hybridus presenta un amplio historial de resistencia: se han documentado 38 poblaciones con resistencia confirmada pertenecientes a cinco grupos de herbicidas: glifosato, ALS, hormonales, PSII y PPO.
Dentro del grupo PPO, en Argentina solo se había registrado hasta ahora un caso confirmado al postemergente fomesafen (2022), mientras que para sulfentrazone existía únicamente un antecedente regional en Bolivia (2005). Adicionalmente, en 2024, en nuestro país se había reportado resistencia a sulfentrazone en A. palmeri, lo que refuerza la tendencia creciente de resistencia a inhibidores de PPO en especies del género Amaranthus.
Ahora, en la localidad de Fuentes, al sur de Santa Fe, se ha observado una nueva resistencia de Amaranthus hybridus a sulfentrazone (PPO), según lo informó la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM)
La confirmación llegó por parte de un equipo de docentes e investigadores de la FCA-UNR e IICAR-CONICET —Mauro Bedetti, Federico Balassone, Hugo Permingeat, Daniel Tuesca y Valeria Perotti.
Yuyo colorado es una de las malezas de mayor expansión en Argentina, está presente en más de 25 millones de hectáreas (REM, 2025) y con una alta capacidad de colonización en los sistemas agrícolas.
Por su parte, el sulfentrazone, herbicida inhibidor de la protoporfirinógeno oxidasa (PPO), es una herramienta central del manejo de malezas de hoja ancha en numerosos planteos.
A nivel internacional, su uso repetido ha favorecido la aparición de casos en Ambrosia artemisiifolia, Avena fatua, A. palmeri y A. hybridus, mostrando que la resistencia a PPO continúa expandiéndose a escala global.
El caso de estudio en el sur santafesino
El nuevo caso se detectó a partir de fallas de control observadas en un lote de la localidad de Fuentes al sur de Santa Fe, donde plantas de A. hybridus sobrevivieron a aplicaciones de sulfentrazone. Frente a esta sospecha, en febrero de 2025 se recolectaron semillas de la población problemática (R) y de una población considerada susceptible (S), y se avanzó en un ensayo de dosis-respuesta en condiciones controladas en la FCA-UNR. La dosis de uso (1X) fue de 250 g i.a/ha, trabajando con rangos diferenciados para cada población.
Los resultados fueron concluyentes. Mientras la población S fue controlada incluso a dosis menores que la de marbete, la población R mostró una supervivencia del 64,7% a la dosis de uso.

El análisis permitió determinar una DL50 de 24,66 g i.a/ha para la población S y de 306,01 g i.a/ha para la R, lo que representa un factor de resistencia de 12,41, confirmando que la población evaluada posee resistencia heredable a sulfentrazone y descarta fallas operativas o condiciones particulares del ambiente como causa principal.
Este hallazgo constituye el primer registro nacional de A. hybridus resistente a un herbicida preemergente inhibidor de PPO. Si bien aún no se evaluó la respuesta de esta población a otros modos de acción —como glifosato, ALS u hormonales— ya se encuentran en curso ensayos para analizar su comportamiento frente a otros herbicidas PPO. Dado el historial de resistencia de la especie en los sistemas productivos del país y la frecuente aparición de resistencias múltiples dentro del género Amaranthus, no puede descartarse la presencia de mecanismos adicionales en esta población.
Minimizar la dispersión del biotipo será clave en esta etapa inicial. Resulta fundamental extremar controles mecánicos y culturales en los lotes afectados, asegurar una limpieza adecuada de cosechadoras y equipos, y monitorear de manera sistemática los campos vecinos donde la especie está presente. Paralelamente, se vuelve necesario diversificar modos de acción y avanzar en la evaluación de alternativas químicas eficaces para esta población.
En simultáneo a este caso confirmado, en REM Aapresid se recibieron denuncias desde otras zonas del país asociadas a la misma especie y al mismo activo, donde distintos equipos de investigación ya están evaluando si podrían tratarse de nuevos casos de resistencia.



