El Senasa confirmó un brote de influenza altamente patógena en una granja de huevos en Alejo Ledesma. Crece la preocupación por el impacto en las exportaciones.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina confirmó la detección de un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en una granja de producción de huevos para consumo ubicada en la localidad de Alejo Ledesma, en la provincia de Córdoba.
Se trata del 3er caso registrado en un establecimiento comercial a nivel nacional y el 1ro en esta provincia. Anteriormente se dieron casos en los partidos bonaerenses de Ranchos y Lobos.
Tras la confirmación del foco, el Senasa activó de inmediato el protocolo previsto en el Plan de Contingencia. Entre las medidas adoptadas se dispuso la interdicción del establecimiento afectado y la delimitación de una Zona de Control Sanitario (ZCS) de 10 kilómetros alrededor del brote, donde se aplicarán restricciones de movimiento, monitoreo epidemiológico y refuerzo de las medidas de bioseguridad.
Además, personal del Servicio supervisará el despoblamiento del establecimiento y la disposición final de todas las aves involucradas, junto con la aplicación de estrictos procedimientos de limpieza y desinfección.
Exportaciones
A partir de esas detecciones, Argentina perdió su condición sanitaria de país libre de influenza aviar y debió suspender temporalmente las exportaciones hacia los mercados que basan sus acuerdos sanitarios en ese estatus.
Si bien desde el Senasa aclararon que el hallazgo no afecta el consumo interno, ya que la enfermedad no se transmite a las personas por la ingesta de carne ni de huevos, el impacto se siente en el comercio exterior.
La principal mercancía afectada es la carne aviar fresca, cuya exportación quedó restringida en cerca de 40 destinos. Entre ellos se encuentra China, principal comprador del pollo argentino.
De todos modos, el país logró mantener abiertas las exportaciones hacia más de 35 mercados y bloques que reconocen los criterios de zonificación, regionalización o compartimentación sanitaria. Gracias a estos mecanismos, el 47% de los destinos continúan habilitados para productos aviares, incluidos carne, huevos y derivados.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, durante 2025 las exportaciones argentinas de carne aviar alcanzaron las 169.000 toneladas por un valor de 218 millones de dólares.
Para que el país pueda autodeclararse nuevamente libre de la enfermedad ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), deberán transcurrir al menos 28 días sin nuevos brotes en establecimientos comerciales desde la finalización del sacrificio sanitario, la limpieza y la desinfección del último foco detectado.
En paralelo, el Senasa recomendó reforzar las medidas de bioseguridad en los establecimientos avícolas, como controlar la integridad de las mallas antipájaros, extremar la limpieza y desinfección de vehículos e insumos, eliminar zonas con agua estancada y evitar la presencia de aves silvestres en las instalaciones.
También pidió a los productores de aves de traspatio mantener a los animales en espacios protegidos, restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y alimento y utilizar ropa exclusiva para el manejo de las aves.
Ante mortandad inusual o síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios en aves, el organismo solicitó notificar de inmediato a la autoridad sanitaria para activar los protocolos correspondientes.



