Las nuevas versiones que entran en el escenario internacional se ajustan al perfil que plantean las cosechadoras más grandes.
Los drapers pegan el estirón en el mundo y se vuelven cada vez más grandes, ampliando la capacidad de trabajo.
También se hacen “de goma”, porque las nuevas versiones incorporan más aditamentos de flexibilidad, dividiéndose en tramos que permiten las oscilaciones.
Ese es el perfil de la reciente versión renovada del draper XtremeFlex, presentado por la compañía alemana Geringhoff.
Está disponible en anchos de trabajo de hasta 50 pies (15,20 metros) y se puede usar tanto en cereales como en oleaginosas.
El control activo de altura y las numerosas opciones de ajuste facilitan una adaptación precisa al cultivo y al terreno.
Secreto
El elemento clave del nuevo XtremeFlex es el diseño de tres piezas del chasis y el molinete, que, según el fabricante, permite una flexibilidad total de hasta 14°.
Esto posibilita que el cabezal se adapte con fiabilidad a terrenos irregulares, garantizando un corte uniforme y limpio incluso en las condiciones más difíciles.
Por otra parte, incorpora un sinfín de nuevo diseño, ubicado óptimamente para mejorar el flujo del cultivo y aumentar significativamente la capacidad de entrada.
Innovación
Por su parte, Claas lanzó a nivel mundial una nueva versión de su línea de drapers, que inicialmente se comercializará en mercados de Europa y América del Norte.
Se trata del cabezal Convio Flex 1530, diseñado para cosechadoras de Alta Potencia.
Ofrece un ancho de trabajo de 15,30 metros y un recorrido ascendente de 90 mm y otro descendente de 135 mm para recolectar cultivos de bajo porte, como soja y legumbres.
Incorpora de serie una suspensión hidroneumática, ruedas estabilizadoras, un tambor y una barra de corte de dos secciones.
Opcionalmente, el nuevo modelo puede equiparse con dos sinfines de 425 mm de diámetro a cada lado (ubicado en la parte superior), para facilitar la cosecha de colza.



