22 de enero de 2026
Inicio Ganadería Golpe silencioso al negocio porcino: la rentabilidad se derrumbó en la segunda...

Golpe silencioso al negocio porcino: la rentabilidad se derrumbó en la segunda mitad de 2025

0
4

Tras un inicio de año sólido, el sector porcino atravesó un fuerte deterioro económico desde julio, con márgenes que cerraron 2025 en los peores niveles de la última década. El derrumbe del precio del capón y la fuerte suba de costos, las claves.

El 2025 terminó siendo un año de contrastes para la producción porcina argentina. Mientras que el primer semestre mostró resultados alentadores, incluso por encima del promedio histórico, la segunda mitad del ejercicio marcó un punto de inflexión que derivó en una fuerte caída de la rentabilidad.

Así lo expone el último Monitor Porcino del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea, donde se advierte que los márgenes del tramo final del año no solo se deterioraron, sino que perforaron los pisos históricos para esos meses.

Según detalla Franco Artusso, autor del informe, “medidos en pesos constantes de diciembre de 2025, los márgenes netos promediaron $289 por kilo producido en el año, un 16% por debajo del promedio anual 2016–2024”.

Pero el promedio anual esconde una dinámica mucho más preocupante: hasta junio, los resultados estuvieron claramente por encima de la media de la última década; desde julio en adelante, el escenario se revirtió de forma abrupta.

UN NEGOCIO PORCINO CON VAIVENES

Uno de los aspectos más llamativos del análisis es que en 2025 no se cumplió la estacionalidad típica del negocio porcino.

Históricamente, los márgenes tienden a deteriorarse en el primer semestre y a recomponerse en el segundo, de la mano de una mejora del precio del capón. Sin embargo, el año pasado ocurrió exactamente lo contrario.

graf1

De hecho, los últimos tres meses de 2025 se posicionaron como los peores registros de la última década para octubre, noviembre y diciembre. En diciembre, por ejemplo, el margen neto cayó a apenas $57 por kilo, muy por debajo de cualquier antecedente reciente.

La misma tendencia se observó cuando los resultados se midieron en dólares constantes. Entre enero y junio, los márgenes se ubicaron por encima de los valores de referencia histórica, pero desde julio comenzaron a caer hasta marcar mínimos históricos en el último trimestre del año.

EL PRECIO DEL CAPÓN, EN EL CENTRO DEL PROBLEMA

El principal factor detrás del deterioro fue el mal desempeño del precio del capón. Medido en pesos constantes, el valor promedio anual fue de $2.170 por kilo, uno de los más bajos de la última década, comparable con los registros de 2017 y 2018.

Pero el dato más preocupante se dio hacia el cierre del año, cuando noviembre y diciembre marcaron nuevos mínimos históricos para esos meses.

En términos reales, durante la segunda mitad del año el valor se ubicó entre 25% y 45% por debajo del promedio 2016–2024, una brecha que impactó de lleno en los ingresos de las granjas.

Graf2

La abundante oferta interna de carne porcina fue clave en este proceso. Entre enero y noviembre, la oferta total alcanzó el mayor volumen desde que existen registros, impulsada tanto por un aumento de la producción local como, especialmente, por un fuerte crecimiento de las importaciones. En términos per cápita, el consumo aparente llegó a 18,1 kilos por habitante, un récord que presionó los precios a la baja.

COSTOS EN ALZA Y UN MARGEN ESTRECHO

Del lado de los costos, el informe muestra una dinámica más compleja. En el promedio anual, los costos totales de una granja de eficiencia media se mantuvieron relativamente bajos en perspectiva histórica, incluso por debajo de 2024 y del promedio de la última década. No obstante, desde mediados de año comenzaron a crecer de forma sostenida.

Entre junio y diciembre, los costos aumentaron un 13% real, impulsados principalmente por el encarecimiento de la alimentación, que representa cerca del 60% del costo total de producción.

El aumento del precio de los granos revirtió una tendencia que venía desde fines de 2023, cuando la alimentación se había abaratado. A esto se sumó un incremento en la mano de obra, el único rubro relevante que mostró subas interanuales significativas.

El resultado fue una ecuación económica cada vez más ajustada, que terminó por erosionar los márgenes en el tramo final del año.

Graf3

LA EFICIENCIA Y LA UBICACIÓN

El informe también pone el foco en cómo la eficiencia productiva y la localización geográfica inciden en los resultados económicos. Si bien todas las granjas analizadas replicaron la misma tendencia de deterioro, las diferencias entre establecimientos fueron muy marcadas.

En el cuarto trimestre de 2025, las granjas de eficiencia alta lograron un margen promedio de $305 por kilo, mientras que las de eficiencia media apenas alcanzaron $94 y las de eficiencia baja registraron pérdidas cercanas a $256 por kilo.

La ubicación también jugó un papel determinante. En un contexto de abundancia de granos, las granjas más alejadas de los puertos de Rosario se vieron favorecidas por menores costos de alimentación.

graf4

Así, en el último trimestre del año, establecimientos ubicados a unos 450 kilómetros del puerto lograron márgenes sensiblemente superiores a los de aquellas emplazadas en zonas más cercanas, donde el costo de las materias primas fue mayor.

El informe concluye que, aunque el promedio anual de 2025 todavía muestra números positivos, el fuerte deterioro del segundo semestre deja un mensaje claro para el sector: la rentabilidad porcina volvió a quedar expuesta a una combinación adversa de precios deprimidos y costos en alza, un escenario que obliga a extremar la eficiencia y a repensar estrategias para enfrentar un 2026 que arranca con señales de cautela.

Artículo anteriorEnBio vuelve con un nuevo formato
Artículo siguienteEl acuerdo Mercosur–UE fija un plazo de 3 años para eliminar las retenciones argentinas