El comportamiento de los precios internacionales condiciona las señales de mercado para los agricultores y exportadores argentinos en plena campaña comercial.
Los precios del trigo en la Bolsa de Comercio de Chicago (CBOT) mostraron una marcada volatilidad en las últimas sesiones, impulsados por condiciones climáticas secas en las principales regiones productoras de Estados Unidos, uno de los mayores exportadores del cereal.
La persistente falta de humedad en las Grandes Llanuras estadounidenses generó inquietud en el mercado, debido a que podría afectar las expectativas de rendimiento de los cultivos de invierno, un factor que suele presionar al alza a los contratos de futuros.
Además del clima, la participación de fondos de materias primas en Chicago ha amplificado la volatilidad, con grandes volúmenes de compra y venta que intensifican los movimientos de precios.
A pesar de estos impulsos alcistas puntuales, la oferta global de trigo se mantiene abundante, lo que ha limitado la sustentabilidad de los precios elevados en el mediano plazo. La amplia disponibilidad de cereal en los mercados internacionales actúa como un factor de presión bajista, equilibrando las tensiones generadas por el clima adverso y otras variables geopolíticas que también influyen en los flujos comerciales, marcaron los analistas internacionales.
Precios
En este marco, en la rueda del viernes 9 de enero de 2026, los futuros de trigo en la Bolsa de Chicago para la posición marzo se ubicaron cerca de 190 dólares por tonelada, con otras posiciones de la campaña rondando 194–198 dol/tn, reflejando la volatilidad del mercado internacional. En el mercado estadounidense de Kansas City, las posiciones del cereal también se negociaron en niveles similares a los de Chicago para contratos cercanos.
En el ámbito local, la pizarra de Rosario mostró ofertas por trigo disponible en alrededor de 263.000 pesos por tonelada, lo que equivaldría a valores competitivos para la oferta exportable argentina en el contexto de los precios externos y el tipo de cambio vigente.
Para el mercado argentino, estas dinámicas internacionales son relevantes, ya que los precios de referencia en Chicago siguen siendo uno de los factores que inciden en la formación de precios domésticos y en la toma de decisiones de venta por parte de los productores. Además, cualquier cambio en la competitividad de los suministros estadounidenses puede repercutir en la participación de los cereales argentinos en los mercados de exportación.
En el corto plazo, los operadores y analistas seguirán de cerca no solo las condiciones climáticas en Norteamérica, sino también la evolución de los datos oficiales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), cuyas proyecciones de superficie y rendimiento pueden desencadenar ajustes significativos en las cotizaciones.



