Ganadería 

“Si un argentino encuentra esta mercadería, casi seguro no la compra”

El domingo vence el cierre de las exportaciones que impuso el Gobierno y las negociaciones aún no se cerraron. Sin embargo, para los matarifes hicieron un balance del cierre y señalaron que con esta medida quedó claro que la vaca con destino a China no se consume en Argentina. 

Desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) destacaron que existe una gran confusión sobre el tipo de mercadería que se carga en los contenedores y la que llega a las carnicerías. En este sentido, desde la entidad destacaron: “Si un consumidor argentino encuentra esta mercadería en un mostrador, es casi seguro que no la compra, más allá de su precio”.

La carne de exportación es una carne de un color que oscila entre el rojo oscuro y marrón. Además, posee grasa amarilla.

Carne de exportación vs. mercado interno

Novillitos y vaquillonas

El informe de CAMyA explica que los argentinos consumen novillitos y vaquillonas. “Se trata de bovinos de 18 a 24 meses de edad, que son comprados en remates ganaderos con un peso que oscila entre los 300 y 390 kilos, detallaron.

Esta carne presenta un color rosado brillante, con una grasa de coloración blanca y se trata de animales que en su gran mayoría son terminados a corral.

Vaca conserva

El 90% de la carne exportada corresponde a las categorías conocidas como vaca conserva o manufactura. “Son animales de casi diez años de edad, que se encuentran en el final de su vida reproductiva y que generan pérdidas económicas en el rodeo”, destacaron.

Al mismo tiempo, destacaron que, al sumar estos animales improductivos a las ventas externas, se percibieron subas en los márgenes rentables. Además, de la compra de vientres nuevos para los esquemas de cría.

Se trata de una carne de un color que oscila entre el rojo oscuro y marrón y una grasa amarilla.

Por este motivo, aseguran que el tonelaje exportado de vaca no tiene ningún tipo de impacto en el mercado interno. “Si el cierre de exportaciones se mantiene en el tiempo y aumenta el volumen disponible de vaca conserva, su único destino posible será la industrialización”, concluyeron desde CAMyA.

Más para leer